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El ciclo de vida de los estadios

Construir, remodelar, demoler y volver a empezar… Una monografía sobre el ciclo que recorren todos los estadios deportivos.  Índice 1. P...

Independiente

Alsina y Cordero (La Doble Visera)
El Club Atlético Independiente fue fundado el 4 de agosto de 1904 por un grupo de jóvenes empleados de la tienda "A la Ciudad de Londres".
Av. de Mayo y Perú (1896). A la derecha se ve la construcción del edificio de la tienda "A la Ciudad de Londres".
Esta tienda había sido fundada a fines del siglo XIX y poseía un espléndido edificio en la calle Perú entre Av. de Mayo y Victoria (luego Hipólito Yrigoyen) , que fue destruido por un voraz incendio en 1910. Se mudó a otro edificio más modesto en la esquina de Carlos Pellegrini y Corrientes pero, cuando en 1936 fue expropiado para ensanchar esta calle, la tienda cerró sus puertas definitivamente.
Edificio y catálogo de la tienda "A La Ciudad de Londres".
La fecha de inicio de actividades de Independiente fue establecida el 1º de enero de 1905. En la esquina de Hipólito Yrigoyen (antes Victoria) y Perú hay 4 placas que recuerdan la fundación del Club Independiente:

Placas ubicadas en la esquina de H. Yrigoyen y Perú (frente a la manzana que ocupaba la tienda A la Ciudad de Londres).
Placa ubicada en la esquina de H. Yrigoyen y Perú (en la manzana que ocupaba la tienda A la Ciudad de Londres).
Durante sus primeros 2 años de vida, Independiente deambuló por diferentes ubicaciones en la Capital Federal.
Recortes de medios gráficos de 1905. Con Atlanta jugó el 15 de enero y con Boca el 20 de agosto.
En 1907 se afilió a la Argentine Football Association y comenzó a jugar en el torneo de 2ª división. Se radicó en Avellaneda en un campo de juego ubicado en la calle Manuel Ocantos 540, en las inmediaciones del arroyo Maciel.
Plano de 1935 con la indicación de las canchas de Independiente (y Racing).
En esta cancha se jugó el 9 de junio de 1907 el primer encuentro oficial con Racing Club (ganó Independiente 3 a 2). Este encuentro se jugó entre los segundos equipos de ambos clubes, que competían en el torneo de 3ª división.
Cancha de Independiente en Ocantos 540 (circa 1908)
En 1908 el primer equipo comenzó a usar la camiseta roja y disputó el torneo de 3ª división, luego de una reorganización del club que incluyó el ingreso de varios jugadores que se desempeñaban en el tercer equipo de Racing. Al parecer, un grupo de jugadores de Racing de modesto origen solía llevar su indumentaria deportiva envuelta en papel de diario. Sus compañeros los llamaban el "equipo de los paquetes". Estos jugadores fueron los que pasaron a Independiente y consigo trajeron un nutrido grupo de hinchas que reforzó los números de la afición roja y ahondó la rivalidad con sus poderosos vecinos.

En 1909 Independiente regresó a 2ª división y construyó la primera tribuna en la cancha de la calle Ocantos, que fue inaugurada el 25 de agosto de 1909 en un partido internacional frente al Bristol de Montevideo (empate 1 a 1).
Independiente 1-1 Bristol (Uru). 25 de agosto de 1909.
El 8 de septiembre de 1909 obtuvo su primer título oficial, la Copa Bullrich (torneo por eliminación que disputaban los equipos de 2ª división), al derrotar 1 a 0 a San Isidro en un partido que se jugó en la cancha de Ferro.
Equipo de Independiente campeón de la Copa Bullrich de 2ª división (circa 1909).
En 1911 Independiente mudó su campo de deportes a la Av. Mitre y Lacarra (barrio de Crucecita).
Ubicación del campo de juego en Crucecita. Plano aportado por @ImagenesRojas
Primer partido (Crucecita): 9 de julio de 1911. Independiente 1 - Estudiantil Porteño 0.  
Crónica de la inauguración de la cancha de Crucecita (9 de julio de 1911).
Inauguración del estadio en Mitre y Lacarra en Crucecita (9 de julio 1911). Ampliación de la foto de la crónica arriba.
En la última fecha del torneo de Intermedia de 1911 Independiente cayó 3 a 0 con Estudiantes de La Plata en Crucecita. Los platenses obtuvieron así su primer ascenso a 1ª división.
Aspecto de la tribuna oficial durante la final de torneo de Intermedia (12 de noviembre de 1911).
Crónica de la final del torneo de Intermedia (12 de noviembre de 1911)
En junio de 1912 se produjo la escisión de la Federación Argentina de Football (FAF), alentada por los clubes Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, Porteño y Estudiantes de La Plata. Independiente acompañó esta separación y fue promovido a la 1ª división de la nueva entidad.
Recorte del 1er partido de Independiente en 1ª división (14 de julio de 1912). Foto del Kimberley Atlético Club (circa 1915),  fundado en 1906 al escindirse de Platense
Al cabo del torneo de 1912 Independiente empató con Porteño el 1er. puesto del campeonato de 1ª división de la FAF. El 22 de diciembre jugaron un partido desempate en la cancha de GEBA en Palermo. A los 87 minutos y con el resultado 1 a 1, los jugadores de Independiente abandonaron el campo de juego en señal de protesta por un gol no convalidado por el referí. La Federación le dio por perdido el partido y consagró campeón a Porteño.
Partido Amistoso con River Plate de Uruguay (circa diciembre de 1912)
El estadio se fue consolidando como un escenario deportivo en el que eran frecuentes los partidos internacionales o los torneos atléticos.
Torneo atlético y amistoso con Argentino de Quilmes (circa febrero de 1913).
En enero de 1916, la cancha de Crucecita fue la sede del partido final de la liga local.
Racing 1-0 San Isidro (6 de enero de 1916). Partido final del campeonato de 1915.
En 1914 se reunificaron las entidades rectoras e Independiente siguió compitiendo en la 1ª división de la Asociación Argentina de Football (AAF).
Independiente 1-1 Platense (10 de junio de 1917).
Independiente 1-3 Racing. Copa de Honor (22 de julio de 1917)
En 1919 Independiente fue uno de los 14 clubes que promovieron la escisión de la Asociación Amateurs de Football (AAmF).
Independiente 1-1 River Plate (11 de abril de 1920). Cancha de Crucecita.
Tribuna oficial del estadio de Independiente en Crucecita (circa 1921). 
Tribuba oficial del estadio de Crucecita (circa 1922).
En 1922 Independiente obtuvo su primer título de liga. El 4 de junio enfrentó a Racing en Crucecita en un estadio colmado (se estimaron más de 10.000 espectadores).
Independiente 2-3 Racing (4 de junio de 1922).
Durante la madrugada del 4 de agosto de 1923 un incendio destruyó por completo la tribuna oficial de Crucecita (que no fue reconstruida).
Vista de la tribuna oficial en una jornada a beneficio de los Bomberos Voluntarios de Avellaneda (circa julio 1922). Irónicamente, esta misma tribuna fue destruida por un voraz incendio un año más tarde.
Tribuna oficial pocos meses antes del incendio de agosto (circa 1923). Fuente: AGN.
Recorte de un diario luego del incendio (5 de agosto de 1923).
En su reemplazo, se montó una tribuna descubierta de hierro y tablones de 31 escalones de altura y 70 metros de largo.
Tribuna oficial del estadio de Independiente en Crucecita (circa 1924).
En el estadio de Crucecita Independiente obtuvo los campeonatos de 1ª división de la AAmF de 1922 y 1926. A este último equipo, el periodista Hugo Marini (jefe de Deportes del diario Crítica) comenzó a denominarlo Los Diablos Rojos.
Tribuna oficial de Crucesita colmada (circa 1925).
En 1925, y ante el fracaso de las negociaciones para comprar el terreno que ocupaba, Independiente adquirió 6 hectáreas de terrenos bajos ("pantano de Ohaco") ubicados en la intersección de la Av. Alsina y la calle Alte. Cordero, a pocas cuadras de los terrenos que ocupaba desde 1904 el Racing Club.
Croquis de ubicación de los campos de juego de Independiente en la década de 1920.
La siguiente aero-fotografía muestra la zona de Avellaneda en 1925. En la parte superior es posible divisar el campo de juego y el techo de la tribuna oficial del antiguo estadio de Racing. Más a la derecha se ve el bañado que ocupaba el terreno que compró Independiente.
Vista aérea de Avellaneda (circa 1925).
En 1926 Independiente comenzó a construir un estadio de cemento armado, el primero en su tipo en la Argentina. El incendio que había destruido las instalaciones de Crucecita la madrugada del 4 de agosto de 1923, contribuyó a la selección de materiales ignífugos para el nuevo estadio.
Plano original del estadio (circa 1926). La orientación era paralela a la calle Alsina.
Se eligió el proyecto del Ing. Federico Garófalo, quien diseñó una tribuna análoga a la erigida en 1926 en el Hipódromo de Río de Janeiro, de cemento armado y techada con una visera en voladizo, sin columnas que la sostuvieran ni dificultaran la visual.
Tribuna construida en 1926 en el hipódromo de La Gavea, que inspiró la tribuna oficial de Independiente.
La tribuna tenía 28º de inclinación, 31 escalones y un largo total de 157 metros, que abarcaba 117 metros por el costado del field paralelo a la calle Alsina y 20 metros por cada una de las cabeceras que daban al Ferrocarril del Sud y los terrenos del Racing Club. Su capacidad era de 30.000 espectadores. Entre la tribuna y el campo de juego se extendió un pasillo embaldosado de 12 metros de ancho.
Vista de la tribuna oficial completa y la cabecera del Ferrocarril en construcción (circa 1927).
En ambas cabeceras se alzaron 2 tribunas de concreto sin techar, de 81,10 metros de largo por 35 escalones.
Construcción de la cabecera que da al Ferrocarril del Sud (circa octubre de 1927).
Las tribunas de cemento contaban con escaleras en su parte posterior para evitar aglomeraciones en las bocas de acceso.
Construcción de la tribuna oficial (circa 1927).
A lo largo del campo de juego se ubicó una fila de palcos para damas, autoridades, periodistas e invitados especiales.
Tribuna oficial completa, paralela al campo de juego (circa 1928).
En el sector opuesto a la tribuna de la visera se instaló, de manera provisoria, la vieja estructura de hierro que servía como tribuna en el field de Mitre y Lacarra. Tenía 31 escalones y 70 metros de largo.
Tribuna del estadio de Crucecita, que se trasladó a Alsina y Cordero (circa 1926).
Tapa del diario La Libertad (4 de marzo de 1928).
Primer partido (inaugural) : 4 de marzo de 1928. Independiente 2 - Peñarol de Montevideo 2.
Vista del estadio el día de la inauguración (4 de marzo de 1928).
Vista de la tribuna oficial el día de la inauguración (4 de marzo de 1928).
El Gobernador de la Prov. de Buenos Aires, Valentín Vergara, da el puntapié inicial del partido inaugural (4 de marzo de 1928).
Tribuna cabecera del ferrocarril, luego fue la tribuna Erico. También se ven los palcos sobre el lateral. (4 de marzo de 1928)
Edición del diario La Calle (5 de marzo de 1928).
Crónica de la inauguración del estadio (5 de agosto de 1928).
Primer partido (oficial) : 29 de abril de 1928. Independiente 0 - Sportivo Buenos Aires 0.
Vista de la tribuna de madera trasladada del estadio de Crucesita (circa 1928). Sobre el campo de juego se ve la sombra proyectada por la visera de la tribuna oficial.
Esquina de Alsina y Cordero (circa 1928).
El 25 de mayo de 1928 se jugó en este flamante estadio un partido entre la liga Rosarina y el equipo profesional escocés Motherwell, que estaba de gira por el país.
Liga Rosarina 3-4 Motherwell (25 de mayo de 1928). La tribuna al fondo es la de madera traída de Crucecita. Entre el árbitro y un jugador escocés se observa parte de la estructura del puente del ferrocarril.
La publicidad que se ve sobre la tribuna en la foto anterior es de las hojas de afeitar Rasetti, que se importaban desde Francia.
Publicidad de Hojas Rasetti. Caras y Caretas (agosto de 1928).
Independiente 3-0 River Plate (24 de junio de 1928). Primer clásico en Alsina y Cordero.
El 11 de agosto de 1928 Independiente venció 4 a 1 en este estadio al campeón español Barcelona y obtuvo el trofeo puesto en juego por el Casal Català de Buenos Aires.
Independiente 4 - Barcelona 1 (11 de agosto de 1928). Parados: Chiarella, Bartolomedi, Debuglio, Sangiovanni, Ronzoni, y Martínez. Hincados: Canaveri, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi.
Ese día lució sobre la casaca roja un escudo nacional bordado, como también lo había hecho la Selección Nacional en los encuentros previos de la gira de los catalanes.
Camiseta usada el 11 de agosto de 1928 en el partido con el F. C. Barcelona.
Esta camisetas fueron fabricadas especialmente para estos partidos con el Barcelona por la firma  Masllorens Hnos, de inmigrantes catalanes y que tenía su fábrica en Avellaneda.
Publicidad de Masllorens Hermanos (circa 1930)
Render 3D de Avellaneda (circa 2015), con el edificio de Masllorens y la ubicación de las canchas históricas de Independiente y Racing.
El 30 de agosto de 1928 se disputó la copa Newton entre las selecciones de Argentina y Uruguay, con la victoria del equipo local por 1 a 0 con gol de Manuel "La Chancha" Seoane.
Argentina 1-0 Uruguay (30 de agosto de 1928). Se ve la visera original en el lateral del campo de juego junto con los palcos para autoridades e invitados.
El 24 de febrero de 1929, la Selección Argentina derrotó 6-1 al América de Río de Janeiro de que estaba de gira por Buenos Aires.
Argentina 6-1 América de Río de Janeiro (24 de febrero de 1929). De fondo se ve la tribuna de madera que se montó provisionalmente frente a la tribuna de la Visera.
El 15 de junio de 1929 se presentó en este estadio el Chelsea inglés, que empató en un tanto con Independiente.
Independiente 1-1 Chelsea (15 de junio de 1929).
El sábado 10 de agosto de 1929 Independiente jugó con el Torino de Italia. Casi una semana más tarde, el domingo 18 de agosto de 1929, la Selección Argentina enfrentó en este estadio al campeón vigente italiano Bologna, con el que empató en cero.
Argentina 0-0 Bologna. Ambos equipos posan junto antes del inicio del partido (18 de agosto de 1929).
El 31 de agosto el Bologna volvió al estadio de Independiente para jugar un amistoso con el equipo local. Sin embargo, debido a la indisponibilidad de varios de sus jugadores, tuvo que formar con ágiles provenientes de Estudiantil Porteño.
Recorte de prensa la época (1º de septiembre de 1928).
En 1930 se tomó la decisión de cambiar la orientación del campo de juego. La tribuna techada pasó entonces a ser la cabecera del arco sobre la calle Alsina. Además, se bajó el nivel del terreno para poder incorporar una tribuna en terraplén alrededor del campo de juego en la que se instalaron 6.000 plateas. De esta manera, el pasillo que antes bordeaba el field pasó a separar las partes alta y baja de cada tribuna.
Corte de la tribuna oficial y nivel del campo de juego.
Se completaron las tribunas laterales (antes cabeceras) y se construyó la tribuna visitante detrás de donde provisionalmente se había instalado la tribuna de tablones del estadio de Crucecita.
Cancha de Independiente antes del cambio de orientación de los arcos (1929). Se ve las nuevas tribunas en construcción y la tribuna de madera que antes estuvo en la cancha de Crucecita.
Tribuna visitante a espaldas de las vías del Ferrocarril Sud (circa 1930).
Primer partido (en el nuevo field) : 13 de abril de 1930. Independiente 3 - Racing 1.
Artículo periodístico sobre el nuevo estadio (11 de abril de 1930).
Vista de la tribuna oficial (circa 1930).
Vista de la tribuna oficial (circa 1930).
Vista de la tribuna visitante (circa 1930).
Vista de la tribuna visitante (circa 1930).
En la siguiente fotografía aérea, se aprecia con claridad cómo se amplió la tribuna cabecera para convertirla en la tribuna lateral sobre la calle Cordero.
Foto aérea del estadio de Independiente (circa 1930).
Foto aérea del estadio de Independiente (circa 1930).
Luego de agregar las nuevas tribunas, la capacidad del estadio llegó a los 80.000 espectadores. La siguiente vista panorámica del estadio de Independiente integra la película argentina "Los Tres Berretines", filmada en 1933. Las escenas corresponden al partido Argentina 4-1 Uruguay , jugado el 5 de febrero de aquel año.
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Todo el predio fue cercado con muros de cemento armado y se habilitaron boleterías, baños y una confitería.
Vista exterior del estadio sobre la calle Almirante Cordero desde Alsina (circa 1930).
Vista exterior del estadio sobre la calle Almirante Cordero desde Alsina (circa 1930).
A pesar de ser el mayor estadio de la época, con frecuencia congregaba multitudes que sobrepasaban su capacidad.
Espectadores "ingresando" al estadio (circa 1930).
El 9 de agosto de 1930 se presentó aquí el equipo norteamericano de Hakoah All Stars, que entre sus filas reunía a internacionales europeos (austríacos, checos, alemanes y húngaros) de origen judío.
Independiente 0-0 Hakoah All Stars (9 de agosto de 1930).
Independiente no obtuvo títulos en este estadio durante la era amateur.
Vista de la tribuna lateral sobre la vías del ferrocarril (circa 1930).
Último partido (amateur) : 12 de abril de 1931. Independiente 3 - Tigre 1.
Vista general con el pasillo que, desde 1930, separa la parte alta y baja de cada tribuna (circa 1935).
Primer partido (profesional) : 7 de junio de 1931. Independiente 3 - Huracán 1.
Vista general desde la tribuna de la visera hacia la tribuna visitante (circa 1935).
En julio de 1935 la Selección Argentina jugó en este estadio dos partidos con un combinado de jugadores del Atlético de Madrid y el Español de Barcelona que se encontraba de gira por el país. En el primer partido, el 7 de julio, empató en dos goles con el equipo argentino "A". Un par de días después, el 9 de julio, empató en un tanto con el equipo argentino "B".
Argentina "B" 1-1 Comb. Atlético/Español (9 de julio de 1935). El equipo español posa frente a la tribuna visitante colmada. Los visitantes lucen un brazalete celeste y blanco por ser el día patrio argentino.
Argentina "B" 1-1 Comb. Atlético/Español (9 de julio de 1935). El gol argentino en el arco de la visera.
A mediados de la década de 1930, eran frecuentes los partidos de la Selección Argentina en el estadio de Independiente.
Vista del estadio en el partido Argentina 3 - 0 Uruguay (15 de agosto de 1935). Copa Juan Mignaburu
Argentina 3 - 0 Uruguay (15 de agosto de 1935). Tribuna Popular
Argentina 3 - 0 Uruguay (15 de agosto de 1935). Combinado Argentino.
Argentina 3 - 0 Uruguay (15 de agosto de 1935). Combinado Uruguayo.
Crónica de Caras y Caretas del partido entre Argentina 3-0 Uruguay (15 de agosto de 1935).
En 1938 se iluminó el estadio. Se instalaron 4 columnas en los extremos del campo de juego, de las que pendían cables en los que se ubicaban las luminarias sobre el terreno.
Vista desde la tribuna visitante hacia la visera (circa 1938). Se ven las luces de la iluminación y el sector de plateas en la tribuna de la visera.
Vista del viejo sistema de iluminación (circa 1940). Foto aportada por @ImagenesRojas
Torres de iluminación del estadio de Independiente (circa 1940).
Tribuna alta y platea baja de la calle Cordero (circa 1938).
Detalle de las plateas bajas que rodeaban el campo de juego. Independiente 3-2 San Lorenzo (19 de septiembre de 1937). Foto aportada por Matías Seguí.
En este estadio (y con esta disposición de tribunas), Independiente obtuvo los títulos de 1938, 1939, 1948 y 1960. El siguiente video, extractado de noticieros de la época, muestra el aspecto exterior e interior del estadio a mediados de la década de 1940.
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A fines la década de 1930 se instalaron plateas en la tribuna oficial, detrás del arco que da a la Av. Alsina (el de la visera).
Entrenamiento de la 1ª división (circa 1945). Al fondo se ven las plateas en la tribuna oficial de la visera.
Este estadio tiene el récord de entradas vendidas en un partido de primera división del fútbol argentino. El 15 de agosto de 1954 se vendieron 62.000 boletos en el encuentro disputado entre Independiente (3) y Boca Juniors (1). Si se considera que los socios locales no abonaban entrada, es fácil estimar que la concurrencia superó los 80.000 espectadores. 
Tribuna popular a las 11.00 de la mañana del partido entre Independiente y Boca (15 de agosto de 1954). La gente ya colmaba la tribuna de la calle Cordero mientras se ve aún vacía la platea oficial de la visera.
Imagen del encuentro entre Independiente y Boca en el que se vendieron 62.000 boletos (15 de agosto de 1954).
Independiente 3-1 Boca Juniors (15 de agosto de 1954). Récord de entradas vendidas. Tribuna de las vías (Erico).
Independiente 3-1 Boca Juniors (15 de agosto de 1954). Récord de entradas vendidas. Tribuna de la calle Cordero (Bochini).
El sector para la prensa, tradicionalmente se ubicó en el coronamiento de la tribuna de la calle Cordero.
Palco de periodistas (circa 1954). El letrero publicita los "bailes de los domingos en nuestra sede"  una clara ironía llena de doble sentido. Fotografía aportada por @ImagenesRojas
Partido de entrenamiento de la Selección Argentina antes del Mundial de Suecia (circa octubre 1957). Sobre la tribuna de la calle Cordero se ve el palco de periodistas.
Las siguientes fotografías corresponden a un partido con San Lorenzo de 1958. La escasa concurrencia debida a la intensa lluvia, provee una rara oportunidad para apreciar el aspecto de los 4 costados del campo de juego (antes de la gran remodelación de 1960).
Independiente 0-0 San Lorenzo (26 de julio de 1958). Tribuna de la visera sobre Alsina. Se aprecia que las plateas altas estaban ubicadas detrás del arco.
Independiente 0-0 San Lorenzo (26 de julio de 1958). Tribuna Erico, que en aquel tiempo era grada popular. Se ve el sector de plateas bajas que rodeaba todo el campo de juego.
Independiente 0-0 San Lorenzo (26 de julio de 1958). Tribuna Cordero, también íntegramente popular, con el pequeño palco para periodistas.
Independiente 0-0 San Lorenzo (26 de julio de 1958). Tribuna Cordero y, al fondo, la tribuna visitante.
El estadio fue completamente remodelado en 1960. Se construyeron una segunda visera, plateas, palcos y cabinas de radio en la tribuna lateral oeste (Erico), que daba al ferrocarril. Además se dotó al campo de juego de un foso de seguridad y riego automático.
Remodelación del estadio, tribuna de la vieja visera (circa 1960).
Remodelación del estadio, tribuna Cordero (circa 1960).
Remodelación del estadio, tribuna visitante (circa 1960).
Remodelación del estadio, tribuna Erico (circa 1960). Se ve la estructura para soportar la nueva visera.
Remodelación del estadio, tribuna Erico (circa 1960).

Construcción de la visera sobre la tribuna Erico (circa 1960).
Nueva visera de la tribuna Erico y riego del campo (circa 1961).
Foso perimetral que permitió retirar el alambrado olímpico y mejorar sensiblemente la visual del campo de juego (circa 1961).
Tribuna Erico con la segunda visera (circa 1961).
A partir de este momento el estadio comenzó a ser conocido con el de la "Doble Visera".
Vista aérea luego de la remodelación de 1960 (circa 1961).
Primer partido (en la Doble Visera) : 20 de agosto de 1961. Independiente 4 - Racing 0.

El siguiente video, filmado para un documental en 1963, provee una excelente oportunidad para apreciar el aspecto que adquirió el estadio de la "Doble Visera" después de la remodelación.
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En 1964 se inauguró un nuevo sistema de iluminación con 6 torres (3 en cada lateral).
Nuevo sistema de iluminación (circa 1964). Foto aportada por @ImagenesRojas
Para inaugurar la iluminación, el 6 y el 8 de enero de 1964 se jugaron dos partidos con el Austria Wien (victorias 3-0 y 4-3), y el 1º de febrero de 1964 se venció 5 a 1 al Santos de Pelé.
Independiente 5-1 Santos (1º de febrero de 1964).
Ferreiro y Bernao flanquean a Pelé (1º de febrero de 1964).
En este estadio (y con esta disposición de tribunas), Independiente obtuvo los títulos de 1963 y 1967 (Nacional). También logró sus dos primeras copas Libertadores en 1964 y 1965.
Plantel que logró la primera Copa Libertadores en 1964.
 En mayo de 1968 comenzó a construirse una bandeja sobre un parte de la tribuna de la calle Cordero.
Proyecto de la tribuna alta de la calle Cordero (circa 1968). Fotografía aportada por Diego Riveros @Diegohriverosg1
Andamio para la construcción de la bandeja superior sobre la calle Cordero (circa mayo de 1968).
Construcción de la bandeja sobre Cordero. Independiente 2 - Quilmes 1 (19 de mayo de 1968).
Construcción de la bandeja sobre la calle Cordero (circa 1970).
Independiente 3-2 Boca Juniors (31 de mayo de 1970). Se ve la Cordero aún sin terminar.
Bandeja sobre la calle Cordero terminada (circa 1971).
Bandeja sobre la calle Cordero (circa 2000).
Esta fue la última remodelación del estadio de la Doble Visera, que alcanzó así su configuración final. Con esta disposición de tribunas Independiente obtuvo los títulos de 1970 (Metro), 1971 (Metro), 1977 (Nacional), 1978 (Nacional), 1983 (Metro), 1988/89, 1994 (Clausura) y 2002 (Apertura). Además logró sus últimas 5 copas Libertadores en 1972, 1973, 1974, 1975 y 1984.

Las siguientes fotos aéreas muestran la configuración final del estadio de la Doble Visera desde los 4 puntos cardinales:
Vista Oeste del estadio de la Doble Visera (circa 2000).
Vista Noroeste del estadio dela Doble Visera (circa 2000).
Vista Noreste del estadio de la Doble Visera (circa 2000).
Vista Sureste del estadio de la Doble Visera (circa 1970).
Vista Sur del estadio de la Doble Visera (circa 2000).
En 2006 se decidió demoler el estadio para construir uno nuevo.
Último partido (en la Doble Visera): 8 de diciembre de 2006. Independiente 1 - GyE Jujuy 2.
Demolición de la tribuna de la vieja visera construida en 1927 (circa 2007).
Visera original completamente demolida (circa 2007)
Demolición de la tribuna Erico y la nueva visera construida en 1960 (circa 2007).
Demolición de la tribuna Erico y la nueva visera construida en 1960 (circa 2007).
Demolición de la tribuna Erico que daba al ferrocarril (circa 2007).
Vista desde la tribuna de la vieja visera hacia la tribuna visitante (junio de 2007)
Demolición de la tribuna cabecera visitante construida en 1930 (circa 2007).
Vista de la cancha nevada durante la demolición (9 de julio de 2007)
La única tribuna que se mantuvo en pié fue la bandeja superior de la calle Cordero (hoy calle Bochini) construida en 1968.
Tribuna Cordero/Sande/Bochini (12 de junio de 2007).
Vista general de la demolición (circa 2007).
Foto aérea con la Doble Visera completamente demolida (septiembre de 2007).
El nuevo estadio, denominado Libertadores de América, fue inaugurado parcialmente en octubre de 2009 y aún se encuentra en construcción.
Estadio de Independiente (circa 2011).
El siguiente video muestra el estado del estadio en marzo de 2014.

Proyecto de estadio del Club Independiente. 

El estadio fue completado el 17 de diciembre de 2016, en un partido con Banfield correspondiente a la fecha n, 14 del campeonato de 1ª división. Se programa ahora el techado de las tribunas, pero aún no fue informada la fecha de inicio de los trabajos.
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A fines de 1934, la redacción de la revista Caras y Caretas encomendó a Emilio Dudeló una serie de artículos sobre los orígenes de los 14 equipos de fútbol que ese año completaron el torneo de la Liga Argentina. Cabe notar que, en aquel tiempo, la mayoría de los clubes tenía menos de 30 años de antigüedad y varios de sus fundadores fueron entrevistados. No fue una tarea de investigación (hay datos errados), sino de compilación de lo que hasta ese momento sólo eran anécdotas que se transmitían por tradición oral. Con el tiempo, estos artículos se convirtieron en documentos esenciales que ayudaron a preservar la rica historia del fútbol en la Argentina.

Se transcribe a continuación el artículo completo correspondiente al Club Atlético Independiente:
En este link podés descargar el PDF delartículo original con fotos.

A los jugadores de Independiente la hinchada les llama ''Los diablos rojos"
Derrumbe de los frontones y caídas de los pelotaris. — El Juego de la pelota con los pies. — Una iniciativa de los empleados de una casa de comercio, convertida en realidad por los empleados de otra. — El Club de los Tenderos. — Primeros pasos y primeros fracasos. — Frente a frente con Racing. — El equipo los "paquetes"... — Una incidencia con los rivales de tradicionales. De éxito en éxito. — Los grandes jugadores. — El club de ayer a hoy.

El juego a la pelota con los pies
CORREN los días con que agoniza el año 1904. El viril juego de la pelota apasiona a todo Buenos Aires. El noble deporte vasco ha llegado a dominar de tal modo a todas nuestras clases sociales, que convierte en verdaderos héroes populares de aquella época a los pelotaris españoles. Unos, por afición deportiva, por placer de ver jugar el más elegante de los juegos, y otros, atraídos por el vicio del juego, el caso es que la población entera vive pendiente de los frontones. Pero los que llevan dentro un sano espíritu deportivo van poco a poco "disparándole a los tongos" y "cuerpeándole a los acomodos" con que se van desvirtuando los clásicos partidos, para convertir los frontones en verdaderos garitos explotados por empresarios sin escrúpulos, y el entusiasmo popular va decayendo, y los retratos de los ídolos despegándose de las paredes de almacenes, fondas y cafetines. En los terrenos baldíos, grupos de jovencitos de todas las barriadas imitan a los empleados de los ferrocarriles, dándole de puntapiés a pelotas de goma, y va desarrollándose la afición a este llamado por algunos "juego de la pelota con los pies", deporte del que en realidad fueron introductores entre nosotros "los gringos de las estaciones". En los diarios de la época se habla del "deporte británico" con elogio. Hay cronistas que ensalzan "el juego del balompié" y le atribuyen extraordinarias ventajas sobre los demás juegos, por el gran ejercicio a que obliga; por la destreza que desarrolla; por la viveza que inculca; por la picardía que despierta, y, sobre todo, por agrupar a un crecido número de jugadores en fraternal camaradería deportiva. El club, base fundamental del fútbol, es una de las grandes ventajas de este juego, pues permite, en aquella época, agrupar a los muchachos indómitos y "raboneros" en torno a un ideal deportivo, y los padres y jefes de casas de comercio lo ven con simpatía y lo fomentan, y así nacen a la vida los primeros clubs: Alumni, Belgrano, Barracas Juniors... Una gran tienda de aquellos tiempos abre sus puertas en la esquina de las calles "de la Victoria" y "del Perú", y al abrirse la avenida de Mayo da nuevo frente también a esta gran arteria. Es una de las primeras grandes tiendas, punto de reunión de la sociedad porteña, y en aquellos tiempos está enclavada en el llamado "centro" de la ciudad. Una tarde, varios empleados de esa tienda, que concurrían a presenciar "las partidas de balompié" que jugaban en el bajo los ingleses de los ferrocarriles, resolvieron fundar un club.

Se funda el "Independiente Football Club"

TRAS una larga deliberación, aquel grupo de empleados, determinan agruparse y formar un club de fútbol que, para distinguirse de los que ya existían y en los que dominaban los ingleses, se resuelve se llame "Independiente Football Club". Eran aquellos entusiastas muchachos, Rosendo A. y Marcelo Deggiorgi, Luis y Antonio Basson, Antonio y Nicolás Cavanna, Fernando Aizpuru y Ángel Espart. Los ocho intrépidos jovencitos se dieron a la tarea de hacerle propaganda a la idea entre los empleados de algunas tiendas y encontraron en seguida tan franca y entusiasta acogida que, el Club de los Tenderos, como se le llamaba en los primeros tiempos, fue una realidad a los pocos días con brillantes perspectivas. No existía en aquella época ni el descanso dominical, ni el sábado inglés, ni la jornada de ocho horas, y era necesario robarle al descanso los minutos para dedicarse a la intensa propaganda entre los compinches de las otras tiendas. Las primeras reuniones se realizaban en los cafetines de la avenida de Mayo, y en los de la calle Bernardo de Irigoyen, hasta que, reunido el primer centenar de socios, se resolvió convocar a la primera asamblea general de asociados para constituir definitivamente el club, darle estatutos y reglamento, nombrar su comisión directiva, y llenar todas las formalidades necesarias para infundirle a la nueva organización un carácter serio y legal. Aquellos ocho muchachos habían tomado la cosa en serio, y en serio realizaron su obra. Tan en serio fueron las bases sobre las que levantaron el primer piso de la gran institución, que, andando el tiempo, bien han servido de sólido cimiento al que hoy podríamos llamar formidable rascacielos.

Llega el 1º de enero de 1905
APROVECHANDO el feriado del primer día del año, y deseando además vincular esa fecha a la organización definitiva de su club, aquellos ocho jovencitos convocaron al centenar de socios que ya tenían en lista, para que fuese proclamada la constitución del club de fútbol por ellos ideado, pensado y llevado a la práctica. En un centro recreativo ya desaparecido, en el que se realizaban baile y representaciones teatrales, a las que tan afectos fueron siempre los empleados de tienda, se realizó el 1º de enero de 1905 la magna asamblea. Lo primero que se hizo fue nombrar una comisión directiva provisoria, que quedó así constituida: Presidente, Rosendo A. Deggiorgi; secretario, Marcelo Deggiorgi; tesorero, uno de los hermanos Basson, nadie recuerda bien cuál de ellos, y vocales, los otros cinco organizadores. Abierta la sesión se resolvió por unanimidad cambiarte el nombre al club. Una voz anónima en la asamblea lanza un nombre "Club Atlético Independiente", y el nombre se aprueba, y se vota por unanimidad que el club, desde ese día, inicie su verdadera vida deportiva. Se da a los concurrentes el nombre de socios fundadores, y se procede de inmediato a la redacción de los estatutos, misión de la que se encarga la comisión directiva provisional, resolviéndose que una vez proyectados se convoque a una nueva asamblea. En marzo del mismo año se realiza, ya con mayor número de socios, pues hay gran entusiasmo en el gremio, y, aprobados los estatutos, se procede a elegir las autoridades definitivas del club. Y aquí se produce un caso curioso. Aquel grupo de empleados se ha disgregado, algunos de ellos han dejado de pertenecer a esa tienda y se han incorporado a otra recién fundada, y el mayor número de socios lo aporta esta casa comercial dominando, como es natural, el campo electoral. La mayoría elige presidente a Arístides Langone; vicepresidente, a Carlos Deggiorgi; tesorero, a Domingo Bevilacqua, y secretario, a Marcelo Deggiorgi, todos ellos de la nueva casa. Esta escisión no significa nada dentro del ambiente de camaradería de los dirigentes del club. Es sólo un incidente original y un resultado lógico del espíritu democrático, que desde su fundación ha dominado al club.

Primeros pasos y primeros sinsabores

COMO queda dicho, el origen de este club, fue, si bien muy entusiasta, muy modesto también, por la condición precaria de sus fundadores, empleados todos de comercio, y por cierto muy parcamente remunerados en aquellos tiempos. Los primeros pasos de la institución, hoy tan poderosa y floreciente, fueron de amargos sinsabores y de ruda lucha. Era necesario vencer la apatía de unos, y la inercia de otros, y así sus dirigentes hubieron de vencer toda clase de obstáculos y adversidades y sólo a su espíritu de sacrificio, a su perseverancia, como así también a la consecuencia ejemplar de sus "footballers" debió su progreso, lento en el primer lustro de vida, intensificado en sus quince años siguientes, y raudo y sorprendente en la última década, a cuyo fin se acerca en pleno florecimiento, y en la que además de obtener las más destacadas glorias deportivas, conquistando infinidad de trofeos que hablan de la excelencia de sus jugadores, ha dado la prueba de su potencialidad económica, abocándose a la adquisición de un campo de deportes en el partido de Avellaneda, y construyendo en él un magnífico estadio, amplio, y lleno de comodidades.

Las primeras canchas de juego del club
APENAS los organizadores se dieron a la tarea de recolectar firmas de adherentes, y de reunir fondos con la modesta cuota inicial de veinte centavos papel moneda nacional, de entonces, se emplearon esos primeros fondos en adquirir una pelota, y organizar los primeros "teams" que los domingos jugaban en un terreno baldío de la que hoy se llama calle Donato Álvarez, más o menos a la altura del 900. En aquella cancha, diminuta y primitiva, llena de altos y bajos, desnivelada y sucia, se formaron los primeros jugadores del Club Atlético Independiente, que poco tiempo después pasaron a otro terreno de la calle Boyacá, junto a las vías del Ferrocarril del Oeste Argentino, para seguir pateando la pelota, y practicando el juego que más tarde había de hacer famosos a sus jugadores. Era necesario dar al club una cancha que reuniera las medidas reglamentarias, y se resolvió buscar un terreno adecuado. Conocedores los dirigentes de la institución del ambiente propicio al fútbol, no trepidaron en elegir Avellaneda, la ciudad del trabajo, como sede futura de la institución. Había un gran terreno en la que hoy se llama calle Ocantos. Era un terreno baldío en medio de un inmenso despoblado. Los medios de comunicación dejaban a una gran distancia del campo; la ubicación era a todas luces incómoda, pero dominaba en dirigentes, socios y jugadores el espíritu de sacrificio propio de la pobreza, y allí se instalaron y levantaron su primera casilla modestísima, de tablones y chapas de cinc; alambraron el terreno y después de nivelarlo trazaron el primer campo de deportes del club, de acuerdo con las medidas reglamentarias del caso. Pero esta nueva ubicación trajo al Club Atlético Independiente graves trastornos. Racing Club dominaba el ambiente en la localidad, absorbía materialmente a los entusiastas, y cundió el desaliento en las filas de Independiente. Su equipo no era eficaz. Sus jugadores, si bien entusiastas, carecían de poderío y les faltaba, sobre todo, un guardavalla. Tanto Independiente como sus rivales Atlanta y Racing, y otros clubs de la época que hoy forman la primera A, luchaban en aquel tiempo por ascender de tercera división a segunda. Encabezaban las posiciones de vanguardia, Atlanta y Racing. En esos momentos Independiente no era adversario de consideración, y servía de blanco a los punteros de Atlanta y Racing que, a más de ambicionar el ascenso, deseaban también el récord de goles.

La clásica rivalidad entre Independiente y Racing
El encuentro entre Independiente y Atlanta fue para el primero un verdadero desastre. El guardavalla de Independiente, que jamás había jugado, intervino en la lucha tan lamentablemente, que cuentan los que recuerdan el célebre partido, que cuando los de Atlanta no hacían el gol directamente, el guardavalla se encargaba, con su torpe intervención, de sancionar el tanto para los adversarios. En resumen, que terminó aquel partido de triste recordación para Independiente, con una verdadera "goleada", pues se cerró el score con la cifra exorbitante de 21 goles a 0. De imaginar es la "cachada" a los entusiastas muchachos de Independiente y la fruición con que Racing esperaba el encuentro con aquellos "pajaritos caídos del nido", como irónicamente les llamaron durante unos pocos días, muy pocos por cierto, pues, como dice "Martín Fierro", "se les dio vuelta la taba en lo mejor del partido..." En efecto, Independiente, temeroso, por la inseguridad que tenía de su cuadro, y sobre todo de su guardavalla, trató de evitar el encuentro, ofreciéndole puntos a Racing y proponiéndole realizar el partido con carácter amistoso. Los dirigentes de Racing rechazaron el ofrecimiento de pleno, manifestando que no era el caso de perder la oportunidad de aventajar a Atlanta, en score . El encuentro tuvo que efectuarse de acuerdo con los reglamentos del fútbol, y los muchachos de Independiente entraron en el field dispuestos a no omitir esfuerzo para abatir el orgullo de sus adversarios. Los de Racing, en cambio, penetraron en la cancha "sobrando" a los adversarios, ante la expectativa general de los numerosos espectadores que se habían congregado para presenciar la derrota inevitable de Independiente a quien Atlanta le había metido 21 goles... al hilo. Se cruzaron apuestas y, conociendo la superioridad de Racing sobre Atlanta, algunos aseguraban que en cada tiempo Racing metería en el arco de su rival 20 goles por lo menos, A poco de iniciado el juego, las caras sonrientes de los "cachadores", del público y de los "sobradores" del field comenzaron a desdibujar la sonrisa y a ponerse serios. Aquel cuadro de Independiente no parecía el mismo, y tan no parecía el mismo que, no sin verdadera sorpresa general, Independiente abrió el "score" con un gol tan imprevisto que sobrecogió a los jugadores de Racing en tal forma que nuevamente vieron cruzar la pelota por su arco en un segundo tanto apuntado por los rojos, sin que sus defensas pudieran evitarlo. Fue para el deporte una tarde de imborrables recuerdos. La lucha cobró imprevisto interés, pues los rojos se acababan de revelar, y fue difícil para Racing modificar el "score". Tras larga lucha y cuando sólo faltaba un cuarto de hora para terminar el tiempo reglamentario, Racing logró su primer gol y faltando tan sólo dos minutos, logró el gol del empate, lo que fue festejado por sus parciales con una verdadera ovación. Pero el match reservaba en aquel último minuto la gran sorpresa de la tarde. Rápidos, impetuosos, y poniendo en las acciones del juego todo el entusiasmo y corazón, los muchachos de Independiente metieron el tercer gol que les daba la victoria, haciendo perder a Racing ese año su ascenso a segunda. Fue aquella la jornada que determinó una de las mayores satisfacciones al Club Atlético Independiente, que ya en la nueva categoría comenzó a cobrar fama y formar su "hinchada". Pero fue también aquella jornada la que determinó para siempre la rivalidad deportiva que existe entre estos dos clubs, y que si bien se ha mantenido siempre dentro de los límites de la caballerosidad entre sus dirigentes y sus jugadores, mantiene siempre alerta a los hinchas de ambos clubs, más rivales y adversarios entre sí que los componentes de los cuadros de Independiente y Racing, como lo han demostrado siempre en los encuentros, desarrollados dentro de la mayor corrección y respeto mutuo.

El equipo de los "paquetes”
UNA incidencia dentro de Racing determinó aún más la rivalidad de estos dos clubs, que tienen el predominio del público de Avellaneda. Desde hacía un tiempo se venía ahondando en ese club una división en sus filas de jugadores. Un grupo de éstos, personas todas de labor y de modesta condición, se sentían molestas por las bromas de sus propios compañeros, de sus consocios, pues como no contaban con recursos para comprarse la valija usual, para llevar la ropa, la llevaban envuelta en diarios. A un gracioso se le ocurrió la idea de bautizarlos con el nombre de equipo de los "paquetes", y lo que comenzó en una broma determinó finalmente una escisión de las filas del Racing Club, para ingresar en las filas de Independiente. El equipo de los "paquetes" estaba capitaneado por los hermanos Amadeo y Miguel Larralde, el primero, tiene en la actualidad el número "uno" del fichero de socios; y Miguel, que falleció un año después de cumplir el Club Atlético Independiente sus bodas de plata. Ambos hermanos pasaron a inyectar su optimismo y su entusiasmo al Independiente, conjuntamente con los otros "paquetes", Florencio García Romero, Tomás Caferatta, Balbino Ochoa, Carlos Moretti, Manuel Deluchi, Juan Collazo, Braulio Ibáñez y Germán Bidaillac. Este pase de Racing a Independiente dividió también al público. Parte de la hinchada de Racing pasó simpatizando con los "paquetes", a engrosar las filas de la hinchada de Independiente, lo que determinó un triunfo para este club, que vio engrosar rápidamente sus arcas, consolidarse sus cuadros de jugadores y tonificarse la simpatía que ya tenia en el público de Avellaneda. Son unos diablos estos muchachos, dio en decir la gente, y unido a esto, el color rojo de sus camisetas, ha contribuido a que el público los llame cariñosamente, "Los Diablos Rojos".

De triunfo en triunfo
EN 1909, ya Independiente tenía toda una tradición deportiva. Actuaba en la 2* División y había realizado campañas memorables. Obtuvo el primer trofeo de la Copa Competencia; batió a San Isidro, Alumni, Estudiantil Porteño y Ferrocarril Oeste. Creada en 1911 la sección "extra", consiguió su ingreso junto a Estudiantes de La Plata, Boca Juniors, Nacional, Comercio, Kimberley, Estudiantil Porteño, Banfield, Ferrocarril Oeste y Argentino de Quilmes, y en ella realizó una brillante campaña. En 1912, conjuntamente con Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, Estudiantes de La Plata, Atlanta, Sociedad Sportiva Argentina, Porteño, Kimberley y Argentino de Quilmes, se desafilió de la Asociación Argentina de Football, y se incorporó a la primera división de la Federación Argentina de Football. Efectuada la unión del fútbol, la campaña del Club Atlético Independiente fue brillantísima entre 1915 y 1919. Se clasificó campeón argentino de las copas de Honor y Competencia. En 1919 volvió a producirse una nueva división en el fútbol argentino, y el Club Atlético Independiente fue uno de los 12 clubs que formaron la Asociación Amateurs de Football. En 1922 obtuvo nuevamente el título de campeón, en una de las campañas más intensas que se disputaran de partidos y revanchas. Y así, de triunfo en triunfo, se desarrollaron sus campanas hasta 1925 y 1926 en que ganó el trofeo del Campeonato de Competencia. En 1928 integró el equipo argentino que se clasificó Campeón Sudamericano en Lima, y posteriormente uno de sus jugadores, Raimundo Orsi, integró el cuadro que fue a las Olimpíadas de Ámsterdam. En el encuentro con el equipo Campeón de España, obtuvo el trofeo donado por el Casal Catalá. ¿Qué decir de sus últimos años, que no sea conocido de los actuales aficionados que tan de cerca siguen el desarrollo del fútbol porteño, que no agregue nuevos laureles a la foja de servicios de Independiente? La enumeración de sus triunfos haría interminable esta crónica, que no aspira más que reseñar someramente esta faz deportiva del club.

Sus jugadores campeones
EN la memoria de nuestros "hinchas" se ha de guardar sin duda grato recuerdo, mejor dicho, inolvidable recuerdo, de los tradicionales jugadores del club, que tantos triunfos le dieron a la camiseta roja. Pedro Isusi, el gran guardavalla, defensor infatigable, a cuya serenidad y rapidez de acción debe tantas "salvadas" el arco de Independiente; los backs Pedro Ucar y Carlos Debuglio que llegaron a identificarse en forma admirable en la defensa cercana al arco; los tres halfs Guillermo A. Ronzoni, José B, Pérez y Ernesto Chiarella, cuyos pases eran la admiración de los aficionados, por la técnica y destreza desplegada y el wing Zoilo Canaveri, un virtuoso del "dribbling", un experto en el "passing", todo un jugador admirable; Alberto Lalín, bregador incansable en su puesto de "insider"; Luis A. Ravaschino, el magistral centro forward, poseedor de una vitalidad extraordinaria, corría durante todo el período sin desmayar un instante, se replegaba apoyando la defensa, y a veces en los dinteles de su propia valla, quitaba la "ball" y avanzaba avasallador, incontenible, eludiendo hábilmente a cuanto adversario le salía al encuentro, y Manuel Seoane, uno de los más grandes jugadores que ha tenido el fútbol argentino, con un "shot" formidable, verdadero balazo, certero siempre al arco enemigo. Iniciado un partido en que le tocaba jugar con el célebre Zamora, parece ser que el español le preguntó en plena cancha: "¿Es usted el jugador ese que tiene fama de "shotear" al arco como un cañonazo?" Modestamente Seoane, que físicamente era un "camouflage" de su verdadera potencia como jugador, le contestó: "Eso dicen, pero no crea", y como ya había sonado el pito para iniciar el encuentro, ambos jugadores se separaron, pero a los pocos minutos, la pelota estaba entre los pies de Seoane, que en su desconcertante técnica en que ponía toda la picardía criolla, con aquella su proverbial artimaña habilidosa que despistaba y desorientaba al adversario, mareó a Zamora que inútilmente pretendía quitarle la pelota, y con su clásico ardid de una jugada aparente para realizar otra, burló a Zamora, "shoteó" violentamente al arco español, mientras, sonriente y cariñoso, le decía a su tambaleante rival: "Che... apúntate ese tanto". Zamora en pleno juego le estiró la diestra y felicitó al adversario que con tanta astucia lo había burlado, marcando el primer gol del encuentro. Otro jugador, también inolvidable, fue Raimundo B. Orsi, veloz, insaciable y con un "shot" violento y certero; su rápido "rush" o sus hábiles "cortadas" culminaban siempre en la caída de la valla sometida a su asedio.

El club de ayer a hoy

Y llegamos a la etapa final, Al momento en que el Club Atlético Independiente ocupa uno de los primeros puestos en la primera fila de las instituciones deportivas, las que con extraordinario arraigo popular cultivan el fútbol en Buenos Aires. Treinta años de vida han bastado a este club ideado y organizado por una docena de hombres de energía y decisión, para culminar en una realidad insospechada por sus fundadores. Hoy, el club que peregrinaba de baldío en baldío para organizar sus encuentros, es dueño de un campo de deportes cuyo solo terreno termina de pagar en 350.000 pesos. Y en ese mismo terreno ha levantado un estadio moderno y lleno de comodidades que representa muy cerca del medio millón de pesos de valor, pues su costo ha sido hasta la fecha de $ 490.502,90. Esta sola temporada deportiva ha dejado una utilidad líquida realmente fantástica, si recuerda uno lo próximos que están sus años de miseria. La cifra de las utilidades de 1934, o sea 86.447,19 pesos que van a engrosar el capital social, que era hasta el final del ejercicio administrativo de 1933 de 630.183 pesos, causa realmente sorpresa a los que no conciben que el deporte del fútbol produzca a un solo club tan grandes sumas. Bien es verdad que solamente de la cuota de sus socios el Club Atlético Independiente ha cobrado 135.635 pesos este año, y que el porcentaje que le corresponde en los partidos jugados en que ha intervenido le ha dado un ingreso en sus cajas de 231.590,97 pesos. Tal es, a grandes rasgos, la brillante historia de este club, formado por el tesón de un grupo de entusiastas, y que ha sido además dirigido en sus últimos años con el gran acierto con que, hasta la fecha, sucediéndose en la presidencia de la institución, lo han manejado el doctor Juan R. Mignaburu en varios períodos, Pedro D. Canaveri en repetidas oportunidades, y en la actualidad, Alfredo Roche, que preside la institución de la que durante tantos años fue irreemplazable secretario.§

24 comentarios:

  1. Excelente, ojala que lo puedan finalizar y puedas actualizar este post. Voy a chusmear las demas entradas. Impecable laburo. Mis felicitaciones al autor de este blog.

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    1. Gracias por los comentarios. Estoy bien atento y te prometo que, en cuanto completen el estadio Libertadores de América, actualizaré el blog.

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    2. El actual estadio de Independiente tendra capacidad para 50.000 personas y sera uno de los mas bonitos y originales de America.
      Digna casa para una gran institucion.
      El 1r. estadio de cemento de sudamerica para el 1r. equipo argentino en obtener la copa libertadores de America.

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  2. Toda la Informacion Actual del Libertadores de America la tenes en: www.EstadioLDA.com

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  3. Espectacular informe, Felicitaciones !

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  4. Excelente trabajo y las imágenes/videos son más que impresionantes. Felicitaciones de un hincha de Independiente y amante del fútbol.

    Gracias por compartir esto en la web.

    Saludos, Matías.

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  5. ES EL 1 ESTADIO DE CEMENTO DE SUDAMERICA EL UNICO

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  6. muy buen trabajoo me gustoo muchoo!
    vamos rojoo por muchoo mas

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  7. espectacular trabajo! felicitaciones y gracias por compartirlo

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  8. Permitir que lo hayan demolido es algo que a largo plazo ningún hincha se va a perdonar.
    Excelente el trabajo, gracias!.

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  9. Me gustaria saber cual fue la capacidad del estadio antes del 2006 que lo demolieron...gracias

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    1. La capacidad oficial antes de la demolición era de 52.823 espectadores, pero la efectiva rondaba las 45.000 personas por las precuaciones que se tomaban con las hinchadas visitantes.

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    2. Muy buenas fotos, gran trabajo !

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  10. Muy buen post sobre la Doble Visera, un estadio con toda las letras, recuerdos, ídolos, hazañas, etc... Todavía no entiendo por que la demolieron, a mi me gusta mas la Doble Visera que el LDA, Una pregunta, en una parte del post pusiste "Luego de agregar las nuevas tribunas, la capacidad del estadio llegó a los 80.000 espectadores." Si la capacidad de la Doble visera es de 57.200, antes fue más de esa capacidad?

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    1. Cuando se completó el estadio en 1930, todas las tribunas eran populares, para espectadores parados. Los únicos asientos estaban en la tribuna baja que rodea el campo, donde se ubicaron 6.000 plateas. En 1960 se instalaron asientos en la tribuna Erico y se construyó la segunda visera. Se mejoró la comodidad pero se redujo la capacidad.

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  11. Chabón sinceramente es impecable el laburo que te tomaste. Paso más de 6 horas diarias en internet y no recuerdo un artículo tan completo como este. Mis felicitaciones crack

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  12. Impresionante tu trabajo. Hay fotos que nunca había visto y eso que vivo buscando material. Además Me encanta como lo ordenaste. Impecable.
    Felicitaciones!

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  13. ES INVALUABLE PARA LA HISTORIA DE NUESTRO FÚTBOL ESTE TRABAJO ! FELICITACIONES ! CUANTAS COSAS QUE CASI NADIE CONOCEMOS !

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  14. Felicitaciones por el trabajo, el mejor que he visto sobre el tema y con fotografías que no ia visto nunca. PREGUNTA: La parte baja de la actual Bochini o parte de ella, corresponde al viejo estadio? Siempre me ha quedado la duda. Muchas gracias y de nuevo felicitaciones.

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    1. Así es. Una parte del sector bajo de la tribuna Bochini (ex Cordero) es la construcción original de 1928.

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    2. Iba alli de chico y me siento mucho más tranquilo sabiendo que puedo ir a la misma. Ello responde sin quererlo alguno de los planteos que usted hace en su trabajo; o mejor dicho, los confirma. Saludos y muy agradecido. Le confieso que lloré el día que supe de la demolición. Estábamos en el auto y mi señora no lo podía creer. ¿Qué te pasa?, me preguntó cuando me vio lagrimeando.

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  15. Excelente testimonio histórico del más grande de América. Felicitaciones por el gran trabajo. Salud al gran campeón!
    P.D.: Actualizar fotos de Libertadores de América terminado. Saludos!

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